Los ladrones frecuentemente ingresan por el sótano

Con el comienzo de la estación oscura también aumenta el número de robos, sobre todo en viviendas unifamiliares y adosadas. Los ladrones aprovechan la oscuridad para sentirse protegidos en sus expediciones. Raras veces entran por la puerta principal, más bien intentan forzar las entradas al sótano o ventanas, suben por el techo o utilizan la entrada secundaria del garaje – porque en la puerta al sótano o al garaje con acceso a la vivienda a menudo faltan medidas de protección contra la intrusión. Además, se encuentran más escondidas y los cacos pueden "trabajar tranquilamente".

40 robos en mayo y junio de 2009, 112 en noviembre y diciembre – estas cifras de Braunschweig, ciudad alemana con 250.000 habitantes, confirman que los ladrones prefieren el otoño para realizar sus expediciones. Accesos seguros son la mejor protección contra la rotura. “Los ladrones carecen de tiempo. Después de unos pocos segundos interrumpen sus esfuerzos para intentarlo en otro edificio“, manifiesta Sven Diembeck, experto para la seguridad de Teckentrup, fabricante de puertas en Verl, Alemania. Se recomienda cerrar siempre las ventanas y puertas cuando se abandona la casa - también cuando sea por un breve instante - para evitar el ingreso de intrusos.

Clases de resistencia DIN ofrecen seguridad

El acceso al sótano ofrece a los ladrones cierta protección visual, sin embargo en muchos edificios antiguos disponen únicamente de una puerta de madera con una simple cerradura fácil de forzar. Los cacos lo saben. Puertas de la clase de resistencia 2 según DIN (WK2) ofrecen una protección eficaz. El enclavamiento múltiple, bulones de seguridad de acero y bisagras macizas, protección contra palanqueo, anti-taladro y contra arrancamiento sirven para que las puertas se puedan forzar solamente con mucha paciencia y el equipamiento adecuado. “Para el sótano se ofrecen modelos cómodos, comprobados según DIN. Aquí la seguridad es más importante que el diseño”, recomienda el experto Diembeck.

El acceso a la vivienda a través del garaje también significa un mayor riesgo de intrusión: Los garajes a menudo permanecen abiertos y las puertas más antiguas son cosa fácil para los ladrones. Además, la puerta del garaje a la vivienda a menudo no se cierra con llave u ofrece mínima resistencia contra ganzúas o palancas. Lo mejor es la protección doble - en la puerta peatonal y en la puerta de garaje. Para la puerta secundaria se recomienda utilizar por lo menos la clase de resistencia 2, mientras que el acceso del garaje a la vivienda debe disponer de una protección contra el fuego. Diembeck recomienda también apostar por el aislamiento acústico y térmico: “Así se puede evitar la entrada del frío y del ruido de motores a la vivienda”. Las puertas que disponen de la certificación TÜV para la protección contra la intrusión también mantienen a los cacos alejados de los objetos que se encuentran en los garajes – aquí a menudo también se hallan bienes de valor como bicicletas, utensilios de jardinería o herramientas.